PROVOCA CAMBIO CLIMÁTICO NUEVO ATAQUE DE LANGOSTAS EN INDIA

Mientras India lucha para contener la pandemia por la COVID-19, y la creciente intensidad del ciclón Amphan, cuatro de sus estados -Madhya Pradesh, Rajasthan, Punjab y Gujarat- tienen que enfrentar otro desafío: un ataque de langostas del desierto.

El ataque se atribuyó a una serie de ciclones en el océano Índico que golpearon un área arenosa en la península arábiga, proporcionando condiciones favorables para la cría de las langostas, dio a conocer el movimiento FridaysForFuture (FFF) África, a través de sus redes sociales.

Los ataques de langostas en África, Irán, Pakistán e India demuestran los peligros de la degradación ambiental y la necesidad de cooperación internacional para combatir los desafíos transfronterizos.

Diversas organizaciones no gubernamentales han alertado que los cultivos y la vegetación en varios estados indios han sido amenazados por enormes enjambres de langostas del desierto.

Dieciséis de los 33 distritos de Rajasthan luchan contra el flagelo; Madhya Pradesh ha reportado uno de los peores ataques en 27 años en la región de Nimar-Malwa, y Punjab y Gujarat han advertido a los agricultores que podrían ser los próximos.

Los informes dicen que los enjambres amenazan con tocar la frontera Rajasthan-Haryana, y luego podrían mudarse a Delhi.

Este es el segundo ataque de este tipo; el primero fue de diciembre a febrero. La India tuvo un éxito moderado en abordar el problema, y los estados desplegaron equipos para rociar organofosfato para matar las langostas.

La langosta del desierto es una de las 12 especies de saltamontes de cuernos cortos; sus enjambres pueden viajar hasta 130 kilómetros (km) en un día.

Una langosta puede comer su propio peso, aproximadamente dos gramos de vegetación fresca, diariamente, lo cual significa que no sólo devoran los cultivos, sino que pueden devastar los medios de vida asociados con la cadena de suministro agrícola.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), advirtió que el ataque de la langosta podría generar una gran amenaza para la seguridad alimentaria.

Los ataques de langostas no son nuevos en India, pero antes dejaban el país en noviembre. Ahora los enjambres permanecieron hasta principios de febrero y, según los científicos, se debió a la crisis climática, ya que en 2019 el monzón comenzó seis semanas antes (primera semana de julio) en el oeste.

Además, se prolongó hasta noviembre, cuando el ciclo habitual termina en septiembre / octubre. Las lluvias prolongadas crearon condiciones de reproducción y también generaron vegetación natural, de la cual se alimentan las langostas.

Este ataque en mayo se atribuyó a una serie de ciclones en el océano Índico que golpearon un área arenosa en la península arábiga, proporcionando condiciones favorables para la cría de las langostas.

Los desafíos globales actuales demuestran los peligros de la degradación ambiental y la necesidad de cooperación internacional para combatir los riesgos transfronterizos.

India propuso una respuesta trilateral en asociación con Pakistán e Irán para combatir la ola de langostas del desierto, y los científicos esperan que esto se convierta en una forma de enfrentar los desafíos relacionados con el medio ambiente.

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