ESPERAN ENTREGA DE CUERPOS DE POLICÍAS

Una mujer llora afuera del Semefo, donde se encuentran los cuerpos de los trece policías abatidos por un grupo de la delincuencia organizada en el municipio de Coatepec Harinas, «es lo peor que te puede pasar», remata. 

La señora aguanta el llanto con la cabeza al piso, todavía no ha recibido el cadáver de su familiar, el Instituto de los Servicios Periciales luce abarrotado después de la emboscada en uno de los bastiones del narco. 

Su mirada se pierde por momentos, no aguanta persignarse, mientras una de las carrozas sale, la despiden entre aplausos y ovaciones por los deudos que iniciaron a a llegar el jueves para hacer fila y esperar los restos. 

La calle Jaime Nuno que da a espaldas de la morgue y tiene acceso restringido desde hace unos meses, hoy luce con  mayor vigilancia que un día ordinario, la presencia de elementos de seguridad es evidente. 

«Al parecer los están entregando como los fueron levantando», es lo poco que quiere decir otra persona que lleva varias horas esperando que concluyan los estudios periciales de su conocido para llevarlo a casa. 

La emboscada de los uniformados ha escandalizado al país y las propias instituciones de seguridad pública estatal, compañeros han vuelto a alzar la voz de las carencias con las que enfrentan a los grupos armados. 

La violencia que vive el Estado de México dejo uno de los episodios más sangrientos en la historia, nunca antes tantos agentes habían sido asesinados así, incluso las propias autoridades han calificado como una afrenta. 

La Fiscalía mexiquense atribuyó el ataque al combate a la delincuencia que tienen en la región conocida como «tierra caliente» donde una célula delictiva con origen en Michoacán controla desde hace años. 

Deja un comentario

Nombre y Correo obligatorios (Tu correo electrónico no será visible).