
A sus
46 años de edad, José Luis Rodríguez Cárdenas descubrió la importancia de la
prevención, como un requisito indispensable para mantener una buena salud.
Nunca se había preocupado por esos instantes en los que su respiración se
agitaba, hasta que le detectaron problemas cardíacos.
Una noche su respiración se hizo más pesada que de costumbre y decidió acudir
al Hospital Regional Atlacomulco, del Instituto de Seguridad Social del Estado
de México y Municipios (ISSEMyM), donde le practicaron un electrocardiograma y
lo canalizaron al Centro Médico Toluca para iniciar estudios que concluyeron en
una operación a corazón abierto.
El especialista del ISSEMyM, Marco Antonio Hernández Mercado, explicó que ante
cualquier síntoma o malestar se debe acudir al médico para un chequeo oportuno
que pueda no sólo mantener la salud, sino salvar la vida de la persona.
“No sólo es el procedimiento, no sólo es la cirugía, sino también continuar con
las recomendaciones y apego al tratamiento farmacológico”, aseguró.
José Luis Rodríguez Cárdenas está casado y tiene dos hijos. En el Centro Médico
Toluca fue atendido en el área de Cardiocirugía, donde le practicaron un cateterismo
coronario; sin embargo, los especialistas detectaron que una válvula tenía una
obstrucción, complicada por una insuficiencia cardiaca, y en ese momento su
corazón solamente bombeaba 20 por ciento de sangre.
Los médicos realizaron el protocolo de estudios preoperatorios para una cirugía
a corazón abierto, la cual se extendió durante tres horas, tras las cuales el
paciente fue conducido al área de terapia intensiva donde permaneció tres
semanas, pues presentó una hemiopatía, así como debilidad extrema en los
músculos por el desgaste de su corazón, luego de trabajar forzado en los meses
anteriores.
“Tenía varias complicaciones porque tuve doble lesión arterial y el corazón
grande. No recuerdo bien con exactitud todo lo demás, pero sí estuve muy mal.
Yo le digo a la población que se acerque y que se cuide, que conozca el equipo
médico de este hospital”, comentó José Luis, quien continuó hospitalizado 45
días.
Para que pudiera reintegrarse a su vida José Luis continuó su tratamiento en
casa; la familia fue fundamental en los cuidados postoperatorios, ya que no
podía realizar ningún esfuerzo físico.
Así, los medicamentos, en conjunto con las indicaciones higiénico-dietéticas,
fueron la fórmula perfecta para que su rehabilitación fuera un éxito.